Echo de menos una parte en mi que no sé exactamente dónde ni cuándo la perdí. Me siento vacía y perdida. No encuentro mi rumbo, y el Norte que marca mi brújula cambia de sentido cada vez que la saco del bolsillo.
Deseo que esa parte vuelva algún día a mi de la misma manera en la que desapareció, sin darme cuenta. Que me coja de la mano y me guíe hacia mi anterior destino. Solo para poder sentir, aunque sea una milésima de segundo, que esa parte aún sigue viva en alguna pradera de amapolas.
Quien quiera que me agarre del pecho y tire con fuerza, que salga este corazón que late con torpeza.
Destino:

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